Como un ciclo que acaba para empezar de nuevo, aparecen las proclamaciones de nuevas consultas a la población de aquí o allí sobre esto o aquello. No es noticia, tenemos asumido, desde la llegada de la democracia, que podemos opinar, pedir, hasta exigir (que nos hagan caso ya es otro tema). A nivel municipal y comarcal se hacen cientos de consultas, y sigue sin ser noticia.
Y no digamos fuera de nuestras fronteras, países como Suiza hasta tienen institucionalizado el derecho a consulta como algo que forma parte de la vida comunitaria. ¿Donde estamos nosotros?, en mi opinión, en un punto aceptablemente normal, excepto cuando la consulta o "referéndum" sale de gobiernos, democráticamente elegidos, y que plantean un cambio en sus relaciones de país. ESTO SI ES NOTICIA.
Es entonces cuando nos cerramos en banda, no se negocia, no se evoluciona, para que..... Desde el centro esto ni se habla ni se cuestiona, las cosas están claras y para que perder el tiempo por cuatro radicales con sus ridículas reivindicaciones.
Nuestras bases democráticas son débiles e interesadas. Si, vamos de demócratas hasta que, el simple ejercicio de la misma, nos lleva a un punto que nos acarrea problemas. Reconozcamos nuestras limitaciones democráticas y aceptemos que la historia, con su guerras, alianzas, dictaduras y victorias, creó lo que podríamos llamar las bases de nuestra realidad geografía y política, siendo, comúnmente aceptada excepto por los que perdieron esas guerras, fallaron en la elección de sus alianzas, padecieron esas dictaduras y solo vieron las victorias en el bando contrario.
Concretando, ir a contracorriente, molesta. Insistir, irrita. Referéndums, ¿para que?, ¡¡si yo estoy bien !!, ¿los demás? que sigan remando....
domingo, 7 de octubre de 2007
A vueltas con los Referéndums
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